ORIGEN DEL LÁSER

La primera impresora láser, lejos de lo que tenías en la cabeza, hace ya bastantes años que se inventó. Nos tenemos que remitir a 1969, aunque no serías hasta unos años después cuando finalmente se patentaría.

¡Fue incluso anterior a la inyección de tinta!

Las primeras, como imaginarás, no había más remedio que alquilarlas. Las máquinas eran enormes y, por supuesto, carísimas. A lo largo de la década de los 70’s se consiguió imprimir hojas individuales, y poco después se presentó la Xerox 6500, que lograba imprimir hojas a color, 5 por minuto.

PROCESO Y VENTAJAS DE SU USO

La impresión láser no precisa tinta, lo que hace que el proceso sea mucho más rápido y limpio. Sin embargo, si tuviéramos que hablar de las ventajas fundamentales de trabajar con esta técnica, tendríamos que aludir a que actualmente es el método más preciso y duradero que existe.

¿Qué implica eso? En primer lugar, la calidad tan óptima que se consigue.

¡Eso es lo que tú querías leer!

La precisión del láser obliga al software a pasar tantas veces sean necesarias para lograr el mejor acabado. Eso implica que se puedan realizar impresiones curvas sin ningún tipo de problema.

La productividad del resultado hace que sea una opción muy válida.

Con otras técnicas nos arriesgamos a que la impresión no sea duradera en el tiempo, pero con el láser es una de las cualidades a tener en cuenta.

Entre las ventajas principales encontramos:

  • Gran eficiencia, soportando grandes volúmenes de trabajo.
  • La eficiencia va sumada a la altísima calidad. Los borrones no es que sean improbables, sino imposibles.
  • Además de un trabajo eficaz, es silenciosa, rápida y está a prueba de líquidos. Si por error se cae algo de agua encima de tu documento, este no sufrirá alteraciones.
  • Requiere un mantenimiento sencillo.

Sin embargo, hay que añadir algunos contras, como el coste de las impresiones. Si dispone de tantos avances, lo normal es que el coste de la materia prima sea mayor que el de otro que pueda incurrir en más errores.

A ello, se le suma que la impresión en fotografía no es del todo recomendable, especialmente por el resultado final.

PARA QUÉ SE RECOMIENDA

Además, su silencioso proceso también puede utilizarse en superficies que no parecieran posibles.

Esta, sin lugar a dudas, es otra de sus virtudes. Las incluímos en este apartado porque vamos a aludir a algunos de sus usos.

No se le escapa ningún material, puede con todos: desde el metal, la madera, la piel/PU, el cristal, el oro, el acero, hasta el cobre o el aluminio, entre otros. Y todo con la seguridad de la calidad invertida y el acabado impoluto, sutil y elegante.

Sugerencias para este tipo de aplicación: bolígrafos, llaveros de metal, estuches de madera, porta tarjetas, productos de corcho.

  • Velocidad para la impresión.
  • Larga vida útil.
Láser
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